El principio de medición del sensor consiste en colocar dos placas paralelas en la solución a medir, añadir un potencial (generalmente una onda sinusoidal) en ambos extremos de la placa y medir la corriente que fluye entre ellas. El sensor está disponible en dos versiones: de dos y de cuatro sondas. Según el entorno de uso, puede incorporar una función de autolimpieza. Ofrece estabilidad de datos y un rendimiento fiable; cuenta con función de autodiagnóstico integrada para garantizar la precisión de los datos; su instalación y corrección son sencillas.